
Seguro que lo primero que os llamó la atención cuando conocisteis cómo era el nuevo Galaxy S6 Edge eran esas dos superficies curvadas de los extremos de la pantalla, que no sabíamos muy bien cómo iba a utilizarlas Samsung ya que tenía toda la pinta de que a diferencia del Galaxy Note Edge, en esta ocasión esa porción del panel no era 'extra' sino que se restaba de los 1.440 pixels de ancho. Así que como suele decirse, era necesario darle un uso con sentido.
